lunes, 21 de febrero de 2011

Monólogo de Beatriz

No puedo apartar mis ojos de ti mi querido amor, no puedo quitar mis ojos de ti mi querido hijo. Aun no se como Mariana me a podido convencer con el tema del viaje. Echo de menos a mi familia, los hombres de mi vida… los dos únicos hombres de mi vida los cuales me han tenido en sus brazos ahora estaban en los brazos de Dios, si es que puede haber algún Dios…

¿Cómo puede el corazón aguantar un dolor tan grande? ¿Cómo puede Mi corazón aguantar le pérdida de los dos hombres de mi vida? Nadie, nunca sabrá como me puedo llegar a sentir. Eso da igual.

Sobro en todos lados, lo mejor seria desaparecer… e ir junto a mi familia en el lugar que todos pretenden que llame cielo.

Me hace falta un te quiero de mi marido o un abrazo cariñoso de mi hijo, la distancia entre ellos me mata.

Queda mucho para llegar a tierra firme. Estoy cansada de tanto barco, de tanto marinero y de tanta prepotencia por parte de todos. Me siento un poco perrito faldero, de Mariana, claro está.

Me siento como su segunda madre o primera depende de cómo se mire. A lo mejor puedo lidiar la herida de mi corazón con ella.

¿Cómo habrán descubierto los papeles de Alfonso?

Soy una mujer demasiado fuerte, tengo que mostrar más mis sentimientos, al fin y al cabo ¿qué puedo perder?

Tengo que ser un poco más como Mariana, una chica fuerte y emprendedora que abandona su vida pasada junto a sus padres y se echa a la aventura junto a su hermano Luis.

OH por Dios… debo dejar de torturarme ya, no puedo estar toda mi vida pensando en mi hijo y en mi marido. Pero ¿qué digo? ¿En qué estoy pensando? ¿Cómo voy a dejar de pensar en las personas que yo más quería en este mundo? ¿Qué tipo de persona soy?

Los necesito aquí, a mi lado. Necesito un beso, un te quiero, volver a verlos. ¡Maldita suerte, maldito el día en que tú, Dios, me arrebataste a mis hombres sin ningún derecho! ¡Maldita tú, muerte, que sin yo pedírtelo llamaste a la puerta de mi casa, sin permiso de nadie y delante de todo el mundo quitaste la vida a mi hijo y a mi marido!

Estoy harte de todo, por mucho viaje que haga, por mucho que duerma, por mucho que coma, nadie va a llenar el vacío tan grande que tengo en el corazón.

Nadie entiendo que esto no se supera en dos días, ni en tres, ni en una vida… Lo que quiero no es oro, no riquezas, ni nada… solo quiero volver a ver mi marido y mi hijo, por favor… ya basta. No puedo dejar de pensar en ellos, mis pensamientos solo son ellos, esto me a destrozado la vida… Me duele la cabeza de tanto pensar, los ojos de tanto llorar, el aliento de tanto suspirar.

Siempre voy a pensar en ellos, que nadie intente persuadirme , porque será inútil.

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